Si en
total fuéramos 10 mexicanos y tuviéramos 100 tortillas, el mexicano
más rico tendría 20 tortillas y cuatro mexicanos de clase media se
repartirían 70 tortillas, tocándole a cada uno 17.5 tortillas.
Quedarían entonces 10 tortillas para repartir entre cinco mexicanos
pobres de manera que cuatro de ellos tomarían 2.25 tortillas cada
uno y el mexicano más pobre tendría que conformarse con una
miserable tortilla. ¿Es esto justo? A esta pregunta un hipotético
presidente Calderón respondería con el siguiente mensaje en
Twitter: “Si le quitáramos 18 tortillas al mexicano más rico, el
mexicano más pobre solo tendría 3 tortillas. 9: 2.”.
Esta cortísima historia sirve de base para reflexionar sobre varios aspectos de la distribución de la riqueza en México.
Es innecesario recalcar que la desigualdad en nuestro país es impresionante. No es necesario comparar a nuestro país con ninguno otro para darnos cuenta de que la distribución de la riqueza en nuestro país es por demás injusta. Un punto que me parece importante destacar es que aunque es innegable que el 10% más rico del país vive de manera por demás desahogada, la más importante brecha se observa entre la clase media y la clase baja. Esto explica porque la clase media que también vive bien y tiene sus necesidades cubiertas piensa que el rumbo del país es el correcto. Esto explica también el individualismo manifiesto por los miembros de este estrato. Muchos predican que uno debe esforzarse cada día por dar lo mejor de sí, que uno debe disfrutar el momento, que con esfuerzo todo se puede, que debemos perseguir nuestros sueños. Desafortunadamente esto no es suficiente: no es lo mismo dedicarse a ser mejor cada día cuando tenemos segura la comida del día siguiente que viviendo en la incertidumbre de cómo sobrevivir mañana; no es lo mismo disfrutar el momento en una tarde de cine con palomitas y refresco que sin nada sobre la mesa para alimentar a nuestra familia; no es lo mismo esforzarse ahorrando para comprar un coche nuevo que comiendo menos o no comiendo para que los pocos pesos disponibles alcancen. Definitivamente estoy de acuerdo en que la vida de cada uno de nosotros sólo puede mejorar si soñamos con una vida mejor. Sin embargo, es tiempo de soñar no únicamente con sueños individuales sino con sueños colectivos en los que no sólo nosotros seamos felices sino también el resto de las personas que nos rodean.
La respuesta del hipotético presidente Calderón sirve también para ilustrar los principios rectores del México actual. Como ninguna medida resolverá la situación no tiene caso hacer nada. ¡Que las cosas sigan igual! ¿Es ésta la política que se debe seguir? No, ésta no es la política que se debe seguir. Lo que el gobierno debería intentar es trabajar hacia una distribución más justa de la riqueza. Debe quedar claro que yo no estoy sugiriendo tomar los bienes de los ricos y repartirlos entre los pobres. Una forma realista de repartir mejor la riqueza sería elevar el salario mínimo a un nivel que le permita a quienes lo perciban cubrir todas sus necesidades. El salario mínimo es de aproximadamente 1800 pesos mensuales mientras que el PIB per cápita es de aproximadamente 11000 pesos mensuales.
La historia con que abrí esta nota está basada en la siguiente tabla, cuyas entradas fueran calculadas a partir de los siguientes datos: El número de mexicanos debajo de la línea de pobreza es 52 millones lo cual representa el 46.2% de la población total. El número de mexicanos debajo de la línea de pobreza extrema es 12 millones. El máximo ingreso mensual considerado como límite de pobreza es 2114 pesos. El máximo ingreso mensual considerado como límite de pobreza extrema es 978 pesos. En México el 10 por ciento de personas de mayor ingreso ganan 26 veces más que el 10 por ciento de personas de menor ingreso. El producto interno bruto es aproximadamente 16 000 000 de millones de pesos. Estos números son solo representativos, pero muy cercanos a la realidad por lo que la calidad de las conclusiones no se ve comprometida. Estos datos los encuentran siguiendo las ligas abajo.
Esta cortísima historia sirve de base para reflexionar sobre varios aspectos de la distribución de la riqueza en México.
Es innecesario recalcar que la desigualdad en nuestro país es impresionante. No es necesario comparar a nuestro país con ninguno otro para darnos cuenta de que la distribución de la riqueza en nuestro país es por demás injusta. Un punto que me parece importante destacar es que aunque es innegable que el 10% más rico del país vive de manera por demás desahogada, la más importante brecha se observa entre la clase media y la clase baja. Esto explica porque la clase media que también vive bien y tiene sus necesidades cubiertas piensa que el rumbo del país es el correcto. Esto explica también el individualismo manifiesto por los miembros de este estrato. Muchos predican que uno debe esforzarse cada día por dar lo mejor de sí, que uno debe disfrutar el momento, que con esfuerzo todo se puede, que debemos perseguir nuestros sueños. Desafortunadamente esto no es suficiente: no es lo mismo dedicarse a ser mejor cada día cuando tenemos segura la comida del día siguiente que viviendo en la incertidumbre de cómo sobrevivir mañana; no es lo mismo disfrutar el momento en una tarde de cine con palomitas y refresco que sin nada sobre la mesa para alimentar a nuestra familia; no es lo mismo esforzarse ahorrando para comprar un coche nuevo que comiendo menos o no comiendo para que los pocos pesos disponibles alcancen. Definitivamente estoy de acuerdo en que la vida de cada uno de nosotros sólo puede mejorar si soñamos con una vida mejor. Sin embargo, es tiempo de soñar no únicamente con sueños individuales sino con sueños colectivos en los que no sólo nosotros seamos felices sino también el resto de las personas que nos rodean.
La respuesta del hipotético presidente Calderón sirve también para ilustrar los principios rectores del México actual. Como ninguna medida resolverá la situación no tiene caso hacer nada. ¡Que las cosas sigan igual! ¿Es ésta la política que se debe seguir? No, ésta no es la política que se debe seguir. Lo que el gobierno debería intentar es trabajar hacia una distribución más justa de la riqueza. Debe quedar claro que yo no estoy sugiriendo tomar los bienes de los ricos y repartirlos entre los pobres. Una forma realista de repartir mejor la riqueza sería elevar el salario mínimo a un nivel que le permita a quienes lo perciban cubrir todas sus necesidades. El salario mínimo es de aproximadamente 1800 pesos mensuales mientras que el PIB per cápita es de aproximadamente 11000 pesos mensuales.
La historia con que abrí esta nota está basada en la siguiente tabla, cuyas entradas fueran calculadas a partir de los siguientes datos: El número de mexicanos debajo de la línea de pobreza es 52 millones lo cual representa el 46.2% de la población total. El número de mexicanos debajo de la línea de pobreza extrema es 12 millones. El máximo ingreso mensual considerado como límite de pobreza es 2114 pesos. El máximo ingreso mensual considerado como límite de pobreza extrema es 978 pesos. En México el 10 por ciento de personas de mayor ingreso ganan 26 veces más que el 10 por ciento de personas de menor ingreso. El producto interno bruto es aproximadamente 16 000 000 de millones de pesos. Estos números son solo representativos, pero muy cercanos a la realidad por lo que la calidad de las conclusiones no se ve comprometida. Estos datos los encuentran siguiendo las ligas abajo.
| Ingreso mensual | Ingreso total anual | PIB | |||
|---|---|---|---|---|---|
| Habitantes | % | Pesos | Millones de pesos | % | |
| Ricos | 11255411 | 10 | 25428 | 3434431 | 21.47 |
| Clase media | 49298701 | 43.80 | 19011 | 11246433 | 70.29 |
| Pobreza no extrema | 40000000 | 35.54 | 2455 | 1178304 | 7.36 |
| Pobreza extrema | 12000000 | 10.66 | 978 | 140832 | 0.88 |
| Pobreza | 52000000 | 46.2 | 2114 | 1319136 | 8.24 |
| Total | 112554112 | 100 | 11846 | 16000000 | 100 |
Referencias
CNN Expansion: La pobreza en Mexico sube a 52 millones
Wikipedia: Mexico
El Economista.mx: Solo en Mexico, 52 millones de pobres vs 11 millonarios
